LESIONES TÍPICAS AL VOLVER A CORRER Y CÓMO PREVENIRLAS
Volver a correr después de un periodo de inactividad —ya sea por vacaciones, trabajo, lesiones previas, falta de tiempo e incluso si no lo ha realizado y quieres iniciar tardíamente— es una decisión positiva para la salud cardiovascular, metabólica y mental. Sin embargo, desde la perspectiva de la medicina del deporte y la ortopedia, este retorno representa también un momento de alto riesgo para desarrollar lesiones musculoesqueléticas.
El principal problema no es correr, sino cómo se vuelve a correr.
Cuando el cuerpo pasa por un periodo de desentrenamiento, pierde adaptaciones clave como fuerza muscular, resistencia de los tendones, capacidad aeróbica y control neuromuscular. Si se retoma la actividad con la misma intensidad o volumen previo a cualquiera de las situaciones mencionadas, el resultado suele ser que se someta al cuerpo a una carga por arriba de la que en ese momento pueda soportar o que no esté listo para tolerarlo, llevándolo a lo que se conoce como sobrecarga.
¿Por qué ocurren lesiones al retomar el running?
El fenómeno más común es la sobrecarga aguda. Esto ocurre cuando los tejidos —músculos, tendones, ligamentos y huesos— reciben una carga superior a su capacidad actual de adaptación.
Además, existen otros factores que incrementan el riesgo:
- Aumento brusco de distancia o velocidad
- Uso de calzado inadecuado o desgastado
- Técnica de carrera deficiente o biomecánicamente inapropiada
- Falta de fortalecimiento muscular
- Superficies duras o cambios de terreno
- Historial de lesiones previas mal rehabilitadas
El cuerpo necesita progresión y readaptación al gesto mecánico. Sin esta condición y lo que conlleva en relación a la fortaleza musculoesquelética, la posibilidad de que aparezca alguna lesión es alta.
Lesiones más comunes al volver a correr
Estas son las lesiones más frecuentes que se pueden presentar al volver a correr sin los cuidados y progresión necesaria:
- Tendinopatía rotuliana
- Síndrome de la banda iliotibial (rodilla del corredor)
- Fascitis plantar
- Periostitis tibial (shin splints): dolor a lo largo de la tibia
- Lesiones musculares (sobrecargas y desgarros)
- Pantorrillas
- Isquiotibiales
- Cuádriceps
¿Cómo prevenir estas lesiones?
La prevención es el pilar más importante al retomar el running. Estas son las recomendaciones clave desde la medicina del deporte:
- Evaluación previa
Revisar condiciones generales como apoyo de pies, alteraciones posturales, fuerza muscular de los grupos que intervienen en la carrera y condición física general. - Progresión gradual
Aumentar la carga semanal no más del 10%. El cuerpo necesita tiempo para adaptarse. - Fortalecimiento muscular
El running no es solo correr. Se debe trabajar fuerza en:- Glúteos
- Core
- Cuádriceps
- Pantorrillas
- Técnica de carrera
Una mala biomecánica incrementa el estrés en articulaciones y tejidos. - Calzado adecuado
Utilizar tenis en buen estado, acorde al tipo de pisada. - Escuchar al cuerpo
El dolor es una señal, no un reto. Ignorarlo suele empeorar la lesión.
Volver a correr no debería ser un regreso impulsivo, sino estratégico. El cuerpo necesita reaprender, readaptarse y fortalecerse para tolerar nuevamente las demandas del running.
Desde la visión de la medicina del deporte, la mejor lesión es la que se previene. Y cuando aparece dolor, el diagnóstico oportuno y un plan de rehabilitación adecuado son clave para evitar complicaciones.
Correr es una de las formas más accesibles y efectivas de mejorar la salud, pero hacerlo de forma inteligente marcará la diferencia entre progresar o lesionarse.
D&M Clinic “Regresa Más Fuerte”
